lunes, 28 de marzo de 2016

Día 5 - Shalom Israel

La verdad es que el control del aeropuerto parece mucho más eficiente y de verdad que en Europa.
Primero te inspeccionan el pasaporte para ver y preguntar por todos los paises musulmanes, no vaya ser que conozcas gente alli. Luego la maleta de mano la tienes que abrir y te pasan por toda la ropa un detector de algo, supongo que de explosivos. Hay que sacar todo lo electrónico pero de los líquidos pasan... vamos que les da igual si llevas un poco de crema de manos o un poco de gel, les importa quién ha hecho la maleta, tus intenciones y que no lleves explosivos.
Luego tienes que sacarte tu papelito de salida del país en una maquinita biométrica. El papel es como el de entrada pero rosa. Sin pegar nada más que una pegata amarilla en la tapa del pasaporte.
La verdad es que analizando Tel Aviv desde el punto de vista turi, visitante mas bien cultural, no merece la pena en absoluto. Es mucho mejor creo ir a otros sitios desde Jerusalén que venir aqui.
Aunque sí que el contraste es algo digno de ver. En Tel Aviv casi no hay judios con gorrito o vestidos de ortodoxo o ultra-ortodoxos, además por la calle se oye hablar en inglés, en francés y de todo. Las chicas van con el pelo suelto y se les ve, no llevan pelucas o gorros. Además llevan ropa normal. Es una ciudad que está bien, pero que no tiene nada.
Jerusalem en cambio sí merece muchísimo la pena. Seas o no religioso, supongo que siendo religioso es aún mejor.
La historia y las diferentes culturas y religiones se sienten en cada una de sus piedras. Podrías quedarte un mes y seguir teniendo cosas que hacer, visitar y aprender, pero con los días que hemos estado nos llevamos una buena idea de la zona vieja.
Es curioso también que en Jerusalén cada dos por tres haya militares, que nuestro guía fuera armado. Que hubiese niños con guardaespaldas armados y chalecos antibalas. Que casi todo estuviese cerrado y no hubiese mucha gente siendo Semana Santa.
En Tel Aviv, no hay ni resquicio de todo el conflicto, no se ven judios reconocibles por la calle (hemos visto dos con gorrito pequeño y  otro vestido de ortodoxo pero ya), no tampoco musulmanes. Sí había algunos turis (suponemos que es porque como no hay más que 2 cosas estábamos todos concetrados).
Israel mola, está muy bien, ahora es un país carísimo, pero aunque cambiaría algunas cosas como el tour del mar muerto, que creo que sería muchísimo mejor si se alquila un coche y se hace por cuenta propia, ha estado muy bien y repetiría sin durdarlo.

Día 5 - Tel Aviv

Con algo de resaca y sin parar de llover a eso de las 10 decidimos bajar a desayunar.

Justo cuando terminamos sale el sol y para de llover, así que encargamos que nos venga a buscar el Flo Shuttle y nos vamos a dar un paseo.

Saliendo del hotel hacia la izquierda está la playa y decidimos ir para alla. Tel Aviv por este lado es igual algún edificio que parece que se va a caer, otro que están construyendo y otro que bueno, medio qué... de repente nos metemos en otro mercadillo, como los epañoles de los domingos,  fruta, vestidos, calzoncillos... damos un paseo y volvemos hacia nuestro camino a la playa.

El mar está super picado. Foto de rigor.

Vuelta al hotel y paseo para el otro lado. El boulevar Rothschild donde está nuestro hotel es agradable, tiene kiosquitos donde tomar algo y al sol se está bien.

El hotel está en el número 22 y en los pisos superiores está Facebook. Todo muy tecnológico...

Ahora a esperar al minibus que nos lleve al aeropuerto que hay que estar 3 horas antes!!!

domingo, 27 de marzo de 2016

Día 4 - Tel Aviv (Neve Tzedek)

En el hotel mientras descansábamos, hemos visto que otra de las cosas que hay que hacer en Tel Aviv es ir al barrio por el cual hemos paseado esta mañana y que está entre el hotel y Jaffa. Como no nos ha parecido nada del otro mundo vamos a darle una segunda oportunidad y nos encaminamos para alla a dar un paseo y cenar.

El barrio en cuestión son algo así como 6 calles que salen de una principal, el resto no tiene nada. En la principal hay unos cuantos restaurantes y un montón de tiendas boutique con ropa y joyas modernas. Nos lo recorremos entero y decidimos que menos mal que no vinimos ayer, aquí no hay nada que hacer. Así que nos dedicamos a probar los bares :)

Primero una terracita super cuca dónde probamos el vino israelí. Un sirah y uno blanco (uva alemana impronunciable que empieza por gur). Bien, están buenos.

Vamos en busca de otro bar y después de ver los precios y la oferta de los 10 bares de la calle, entramos en una vinoteca. Un vino del Piamonte y un Riesling alemán, de comer un carpaccio de buey y una pizza de cebolla caramelizada.

Luego nos pedimos otra ronda y un postre que se llama malabi. Una especie de yogurt hecho con agua de rosas y que nos dijeron que llevaba fresas por encima pero era con manzana.

Y recordando viajes y planificando otros nos pedimos la siguiente ronda... ya contentillas tiramos hacia el hotel con un nuevo record!! Las 22.55 como se nota que no tenemos mucho que hacer mañana...

Día 4 - Tel Aviv ( Old Yafo)

Después de comer seguimos el paseo hasta el puerto más antiguo de Israel, dónde Jonás fue engullido por el "pez grande" y dónde San Pedro vió el retablo que permite a los católicos comer de todo y a los gentiles ser bautizados en la fé cristiana... vamos mogollón de cosas para un sitio muy pequeño.

Llegamos a Old Yafo (Jaffa) por la playa, así que lo primero es el puerto que bueeeenoooo, luego encontramos la puertecita que sube. Es una mini ciudad super cuca con galerías de arte y tras la subida se llega a la torre del reloj rodeada de kiosquillos de souvenirs a 15₩ ( casi 4€ el imán).  A la derecha de llega aun parque con unas vistas impresionantes de la ciudad. Bajamos por el parque y sin llegamos al super mercadillo de antigüedades y cosas curiosas. 

Mercadillo para arriba, mercadillo para abajo, izquierda y derecha. Ya agotadas decidimos que no queremos comprar ningún mueble roto y volvemos a descansar un rato al hotel.

De momento por lo que hemos visto, esa zona está bien, es curiosa y tiene calles muy cucas tanto dentro de Jaffa como por el mercadillo. Pero el resto es bastante feo, con edificios que parece que van a caer y calles dedicadas a tiendas de cosas raras (una entera donde solo vendían maniquís, otra solo de marcos, otra de espejos...